6 creencias sobre relaciones saludables que la mayoría de las personas asumen que son tóxicas

Un artículo típico de “cómo hacer que tu relación funcione” suele dar consejos trillados como “siempre comunica tus sentimientos” o “nunca te vayas a la cama con rencor”. Pero también hay temas difíciles que merecen conversación. Habrá peleas. Se lastimarán los sentimientos. La insatisfacción y los celos asomarán su fea cabeza. Esos comportamientos quizá no encajen con la imagen tradicional de una relación amorosa, y algunos podrían hasta tacharlos de signos de disfunción. Aun así, reconocer estas 6 verdades incómodas sobre tu relación puede ser justo lo que necesitan para hacerse más fuertes.

1. Hay discusiones que es mejor dejar sin resolver

El mayor mito sobre las relaciones saludables es creer que todo desacuerdo debe resolverse de modo que deje satisfechas a ambas partes. En la práctica, algunos de los matrimonios más exitosos son los de parejas que conviven con asuntos persistentes y sin resolver, discutiendo sobre ellos durante décadas. Cuando las parejas insisten en estar de acuerdo en todo, acaban evitando los conflictos y acumulando una tensión que tarde o temprano estalla. Quienes se sienten seguros en su relación saben que son personas distintas con opiniones propias. La postura de tu pareja sobre cierto tema puede volverte loco hasta el cansancio, pero finalmente entiendes que no hay cantidad de comunicación que lo cambie, aunque sigas batallando por aceptarlo.