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Paso a paso: la forma más fácil de cortar una piña (2 de 3)

3. Quita la piel

La única forma de remover la dura piel de la piña es con el cuchillo. Debes remover esa piel externa que tienes picos. Coloca la piña en vertical sobre uno de los extremos planos que creaste en el paso anterior. Comienza cortando de arriba hacia abajo lo más pegado a la piel posible para que no pierdas mucha pulpa. Corta con un movimiento que siga la curvatura de la fruta. Haz esto por secciones, rotando la piña hasta que quede sin piel. Ahora, con un cuchillo más pequeño, retira con cuidado cualquier parche o punto oscuro o restos de piel que hayan quedado.

4. ¡A cortar!

Ya puedes cortar tu piña. Si la quieres en cubos o palitos, entonces corta la piña por la mitad (de arriba a abajo, no por el medio). Toma una mitad y colócala con el lado plano hacia la tabla. Vuelve a cortar por la mitad. Haz lo mismo con la otra mitad. Así tendrás cuatro cuartos de piña. Con un cuchillo, comienza a picar franjas de afuera hacia adentro de cada cuarto, para que así puedas retirar fácilmente el centro duro de la fruta. Si por el contrario quieres rodajas de piña, entonces corta tu piña entera en rodajas. Con un cuchillo pequeño, o mejor aún, con un cortador de repostería redondo, quítale el centro a cada rodaja. ¡Listo!