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Cómo perder peso si tienes más de 40 años: 10 trucos que funcionan

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A cumplir los 40 años, el cuerpo sufre una serie de cambios que pueden hacer que perder peso, o mantener el que se tiene, sea más difícil que antes. A esta edad, el metabolismo comienza a ralentizarse naturalmente debido a niveles más bajos de estrógeno. Además, algunas personas comienzan a perder masa muscular magra y otras pudieran desarrollar problemas de resistencia a la insulina. Sin embargo, esto no significa que todo esté perdido. Sigue leyendo para que conozcas 10 consejos que te ayudarán a lograr tus objetivos en esta etapa de tu vida.

1. Revisa tus hormonas

Esto es, quizás, lo más importante y lo primero que debes hacer. A esta edad se presentan muchos cambios hormonales, especialmente si eres mujer, pues la menopausia está más cerca. Si sientes que últimamente se te hace más difícil ver resultados, es recomendable que vayas con un especialista (por ejemplo, endocrinólogo) para verificar si hay alguna situación hormonal, como problemas de tiroides. Muchas personas se frustran al no ver cambios a pesar de los sacrificios, sin saber que sus hormonas están jugando en su contra y requieren tratamiento médico.

2. Maneja el estrés

El cortisol es la hormona que el cuerpo libera como respuesta al estrés, y es importante para muchas funciones metabólicas. Sin embargo, un exceso de cortisol puede aumentar el riesgo de diabetes, osteoporosis y aumento de peso. A los cuarentas, las responsabilidades y obligaciones laborales y familiares son un detonante del estrés, lo que hace que el cuerpo sea menos eficiente en la quema de grasas. Si quieres que todo lo que te presentamos en esta lista funcione, debes mantener el cortisol a raya. Busca una actividad que te guste y te relaje (dibujar, meditación, yoga, lo que sea) y trata de practicarla todos los días o cuando sientas que necesitas un “respiro”.

3. Cuida lo que comes, sin exagerar

Al llegar a las cuatro décadas de vida, es probable que el metabolismo simplemente no funcione tan bien como en los veintes, así que es necesario comenzar a prestar más atención a lo que se come. Opta por más vegetales, legumbres, frutas, cereales y proteínas en tu día a día. Deja los productos fritos o ultraprocesados para gustos ocasionales. No dudes en consultar con un nutricionista si crees que necesitas ayuda para elaborar un plan alimenticio adaptado a tus gustos, necesidades y habilidades en la cocina. Recuerda que no se trata de comer menos, sino de comer mejor, porque una dieta demasiado baja en calorías más bien ralentizará tu metabolismo.

4. Consume más fibra

Una forma de lograr cumplir con el punto anterior es aprovechar las bondades de los vegetales. Al llenar la mitad del plato con vegetales no solo estarás creando volumen que te saciará por más tiempo, sino que también estarás añadiendo nutrientes y vitaminas esenciales a tu dieta. Además, la mayoría de los vegetales están llenos de fibra, que tiene un alto poder de saciedad. Para aumentar tu consumo de fibra, prueba incluir más legumbres, verduras, semillas y cereales integrales, como avena. La linaza y la chía también son una buena opción.