10 países que priorizan la cirugía estética

Si alguna vez te preguntaste “¿qué países se preocupan más por su apariencia?”, no estás solo. Es una pregunta legítima que merece un poco de investigación. Por suerte contamos con un equipo de investigadores que sabe que necesitas respuestas, así que aquí te las traemos.

Ya sea que nos refiramos a naciones donde la gente está obsesionada con verse joven o a lugares donde recurren al bisturí para exagerar sus rasgos, aquí tienes los 10 países donde todos tus caprichos de vanidad pueden hacerse realidad.

1. Corea del Sur

Corea del Sur ocupa el quinto lugar mundial en número de cirujanos plásticos por habitante y tiene una floreciente industria de belleza de miles de millones, así que no es sorpresa que lidere esta lista. Para unos, la cirugía estética es moneda corriente; para otros, la apuesta es cubrirse con capas y capas de maquillaje y seguir rutinas de cuidado de la piel que suman una docena de pasos o más. ¿Eres extranjero y quieres cambiar tu apariencia de forma permanente sin gastar una fortuna? No eres el único. Miles de turistas viajan a Corea del Sur para someterse a toda clase de procedimientos estéticos, buscando verse “mejor que natural” y, de paso, ahorrar algo de dinero.

2. Estados Unidos

Estados Unidos —y California en particular— es el lugar para estar si eres obsesivo con la belleza. Como contrapartida, también figura entre los países con mayores tasas de obesidad del mundo, lo que ha fomentado una fuerte gordofobia. La buena noticia es que si te has excedido con los Big Macs y las chalupas, solo tienes que pedir cita con el cirujano plástico de tu barrio y dejar que haga su magia con la liposucción.

3. Emiratos Árabes Unidos

Si te importa mantenerte en forma, en los EAU no faltan gimnasios para ponerse en movimiento. También hay montones de spas de día para esos faciales tan importantes. Y, claro, la riqueza ostentosa que transformó Dubái de un pueblito de pescadores en el parque de juegos de los derrochadores trajo clínicas de cirugía estética por doquier. Porque donde hay dinero, casi siempre hay un bisturí cerca.