8 de los animales más sagrados de las religiones del mundo (3 of 5)

4. Dragón (espiritualidad china)

No vamos a engañarte: los dragones no existen en la realidad. Sin embargo, durante los últimos 6.000 años han estado tan ligados a la espiritualidad tradicional china que sería un pecado dejarlos fuera de esta lista. Lejos de ser los monstruos feroces que escupen fuego en las películas de fantasía, los dragones chinos se consideraban seres poderosos, benevolentes y protectores. Los emperadores chinos solían proclamarse descendientes de dragones, y los soldados llevaban escudos con imágenes dragónicas porque se creía que atraían buena suerte y protección. Hasta hoy, el dragón sigue siendo protagonista en las celebraciones más importantes de China, como el Año Nuevo Chino y el Festival de los Faroles.

5. Elefante (hinduismo)

En la antigua India, los elefantes eran como trabajadores todoterreno. ¿Había que derribar árboles para abrir tierras de cultivo? ¿Faltaba fuerza para transportar cargas pesadas? ¿Querías aplastar a un ejército invasor? Los elefantes siempre estaban listos para la faena. Hoy, la maquinaria moderna dejó obsoletos esos servicios que antes dependían de estos animales, pero en sentido simbólico los elefantes siguen siendo valiosos. Un buen ejemplo es Ganesha, el dios con cabeza de elefante, una de las deidades más adoradas del hinduismo. Cuando un hindú contemporáneo quiere montar un negocio o construir una casa, le reza a este personaje bonachón, que responde quitándole los obstáculos del camino.