8 animales salvajes que las culturas antiguas domaron con éxito (4 of 5)
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El Antiguo Egipto (Babuinos)
La élite adinerada del antiguo Egipto estableció una relación muy particular con los babuinos, sobre todo con las especies oliva y hamadríade. Ninguno de esos primates era nativo del Bajo Nilo, por lo que había que importarlos desde lo que hoy son Etiopía y Somalia, a gran costo. Según el arte de la época, estos monos, muy inteligentes, eran adiestrados para recoger frutas. Sus colmillos intimidantes y su agresividad natural ayudaban a ahuyentar a los ladrones en los mercados. Como solían saludar al sol naciente con alboroto, los egipcios los asociaron a lo divino; incluso los momificaban y los enterraban con honores religiosos.
Los incas de Sudamérica (llamas)
Aunque el Imperio incaico de los Andes domesticó con éxito a varios animales, la llama fue la única verdadera bestia de carga. Además de ser fuente de carne y lana, lo que las hizo indispensables fue su capacidad para transportar cargas pesadas por las montañas. Por eso gran parte del sistema de distribución del Imperio se basaba en criar y mover estos animales a lo largo de su vasto territorio. Y, como ocurría con los pavos en tiempos aztecas, las llamas eran objeto de sacrificios rituales en ceremonias sagradas para aplacar a los dioses.