7 veces en que la realeza ignoró por completo sus propias reglas (4 of 4)
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La reina Isabel invitó a una persona ajena a la realeza para celebrar la Navidad
La Navidad en Sandringham lleva años siendo una de las tradiciones privadas más famosas de la familia real. Normalmente a las parejas no casadas no se las invitaba oficialmente a las celebraciones, pero en 2017 la reina Isabel decidió invitar a Meghan, pese a que entonces sólo estaba comprometida con el príncipe Harry.
En 2018 también se habló de la madre de Meghan, Doria Ragland: fue invitada o, al menos, bienvenida, aunque al final no acudió a la Navidad en Sandringham. Luego, en 2019, el prometido de la princesa Beatrice, Edoardo Mapelli Mozzi, acompañó a la familia real en la caminata hacia la iglesia de Sandringham antes de contraer matrimonio con Beatrice.
El príncipe William y Kate tomándose selfies con fans
Durante años, los selfies con la realeza parecían un tabú. No era una norma ancestral transmitida de generación en generación, pero se les pedía evitarlos: son informales, difíciles de controlar y, aun con seguridad alerta, pueden salir mal.
Dicho esto, la pareja más relajada de la corona, el príncipe William y Kate Middleton, no parecía preocuparse demasiado por esas reglas. En 2023, durante su visita al Royal Liverpool University Hospital, William y Kate posaron con gusto para selfies con el personal y con admiradores al azar. En lugar de mantener el protocolo tradicional, aprovecharon el momento y se conectaron con la gente. Probablemente fue la falta más inofensiva en cuestiones de etiqueta real, pero no se puede vivir anclado al pasado.